Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades israelíes para secundar las convocatorias para exigir al primer ministro, Benjamin Netanyahu, un acuerdo para la liberación de los rehenes que retienen las milicias palestinas en la Franja de Gaza, unas protestas avivadas por el hallazgo la última noche de los cadáveres de seis de los secuestrados en el sur del enclave palestino.
El hallazgo de seis rehenes muertos en la Franja de Gaza provocó la convocatoria de una huelga general para presionar al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
La concentración más numerosa ha sido una vez más en el centro de Tel Aviv, donde los manifestantes llenaron las calles adyacentes al cuartel general de las Fuerzas Armadas israelíes en lo que los medios israelíes auguran que será la mayor movilización desde el inicio de la escalada bélica en la Franja de Gaza.
«¡Seis de nuestros hermanos regresaron en bolsas para cadáveres! ¡Detengan el abandono! ¡Hagan un acuerdo (de tregua con Hamás) ahora!», clamaban los manifestantes, secundados por los principales líderes de la oposición.
Las protestas se contagiaron a Jerusalén -frente al Parlamento- y a una docena de puntos a lo largo del país para demandar la dimisión de Netanyahu y exigir una tregua con Hamás que permita la liberación de los 97 rehenes (de los cuales un tercio ya perdió la vida) que continúan en Gaza.
En la manifestación se han exhibido los ataúdes simulados de las seis últimas víctimas israelíes del conflicto, todos ellos cubiertos con banderas israelíes.
Los cadáveres de los seis rehenes -dos mujeres y cuatro hombres de entre 23 y 40 años- fueron hallados el 31 de agosto por el Ejército en un túnel en el sur de Gaza.
Todos fueron raptados por milicianos el 7 de octubre, cuando Hamás perpetró el ataque contra Israel que desató la guerra y dejó en total 1.200 muertos y 251 secuestrados.

