La crisis en la seguridad, los problemas de generación eléctrica y la política deja en evidencia la falta de gestión y los pocos avances que ha alcanzado el gobierno de Daniel Noboa en casi un año de gestión.
Daniel Noboa cumplirá un año, este 23 de noviembre, de haber jurado como presidente de la República y la crisis eléctrica ha resquebrajado la imagen de gestión de su gobierno.
Lo hará con apagones, que pueden superar las 12 horas, con una crisis institucional por la “suspensión” de la vicepresidenta de la Republica, Verónica Abad, y con cambios abruptos en el gabinete ministerial, entre otros temas.
Los ministerios de Gobierno y de Energía y Minas han sido los más afectados durante este periodo, en cada cartera se contabilizan hasta cuatro modificaciones en diversos momentos.
Mónica Palencia, Michele Sensi Contugi, Arturo Félix y José de la Gasca han asumido la cartera de Gobierno, con el objetivo de aplacar la conflictividad y liderar la política del presidente hacia la Asamblea Nacional y los movimientos sociales.
Mientras que, en la cartera de Energía y Minas, Andrea Arrobo, Roberto Luque, Antonio Goncalves e Inés Manzano, han encabezado las estrategias para solucionar o minimizar la crisis eléctrica que castiga a los ciudadanos, sin mayor éxito por el momento.
Otra vertiente de la crisis se encuentra en las últimas decisiones que afectan al hilo constitucional en el país y que han generado rechazo en sectores empresariales, políticos y sociales.
La suspensión “temporal” de Abad por parte del Ministerio del Trabajo por un supuesto incumplimiento de funciones, ha levantado alertas en distintos sectores.
La asambleísta Ana Galarza (Construye) dijo que lo que está pasando en Ecuador, “se parece a lo que ocurre en Venezuela”. Con eso se refirió a la suspensión de Abad, a la decisión del TCE de anular la candidatura de Jan Tópic a la Presidencia y también a la eliminación de listas de asambleístas nacionales.


