Lloyd Austin, secretario de Defensa estadounidense, descartó la posibilidad de que Estados Unidos autorice de forma expresa a Ucrania usar las armas de largo alcance que le envía para atacar objetivos en territorio ruso.
“Ya tuvimos este debate sobre los tanques y sobre otras capacidades. En cada ocasión, señalamos que no se trata de una sola cosa, si no de la combinación de las capacidades y de cómo se integran”, dijo al terminar una reunión del grupo de contacto de Ramstein.
Austin adelantó que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunciará hoy un paquete de 250 millones de dólares de apoyo para la seguridad de Ucrania. “Hay que apresurarse, en especial con el invierno en camino”.
Austin subrayó no obstante que para garantizar su seguridad a largo plazo, Ucrania debe seguir reforzando su propia producción de armamento, para lo que también recibirá el apoyo de EEUU y de otros aliados.

La cooperación de EE.UU. es para desarrollar sustitutos propios de los misiles S-300 y R-27 o el suministro de componentes para la fabricación de drones y sistemas de guerra electrónica.
“Una agresión continúa si no se la detiene”, aseguró el secretario de Defensa, que argumentó que si los autócratas piensan que las “naciones de buena voluntad” han perdido la capacidad de poner orden a nivel global el mundo se volverá “más peligroso”.
La ayuda es para que se pueda defender no para que se mantenga el combate. El Reino Unido proporcionará 650 sistemas de misiles ligeros multifunción (LMM) a Ucrania a fin de impulsar las capacidades de ese país en defensa aérea, según adelantó este viernes el Ministerio británico de Defensa en un comunicado.

